Las amalgamas de mercurio y los envenamientos. Te contamos por qué deberías quitártelas

Este artículo ha sido revisado por el Dr. Antonio Cabo León y el Dr. Jorge García Vivar

El uso de empastes metálicos o amalgamas de mercurio se popularizó tanto que alrededor del mundo millones de personas poseen este tipo de procedimiento odontológico. Pero la alerta ante las consecuencias para la salud por la presencia de mercurio en este tratamiento ha hecho que cada vez menos dentistas los utilicen, a pesar de ser una de las opciones con mayor durabilidad.

En la actualidad existen diversos materiales metálicos y no metálicos con los cuales se pueden crear empastes, evitando cada vez más el uso de aquellos que contienen metales pesados.

¿Qué son las amalgamas de mercurio?

Las amalgamas de mercurio, amalgamas de cobre, amalgamas de plata o simplemente amalgamas metálicas, son un antiguo procedimiento de restauración oral creado a partir de la aleación de diversos metales como lo son la plata, el cinc, el cobre y el estaño entre otros, en los que el mercurio tiene presencia en mayor o menor concentración.

Son un tipo de empaste dental que por su durabilidad, precio y facilidad de uso, era usado por muchos dentistas.

¿Por qué se usaban las amalgamas de mercurio?

El origen de este tipo de empastes data de 1895, tiempos en los que las restauraciones con amalgamas dentales empezaron a popularizarse. Originalmente se mezclaba polvo de bismuto y estaño con mercurio y con el material resultante a altas temperaturas se sellaban los dientes afectados por la caries.

Con el paso del tiempo se introdujo el uso de polvo de plata, así como también se aumentó la concentración de mercurio, lo cual permitió que los dentistas hicieran uso de esta amalgama a temperatura ambiente.

Por lo general estas amalgamas metálicas se componen en un 50% de mercurio, elemento que en combinación con los otros metales forma un material duro, estable, resistente y duradero.

Precisamente esas son las características, además de su bajo coste, las que desde un primer momento llevaron el uso de estas amalgamas a convertirse en un tratamiento popular.

Sin embargo, el reciente aumento de la presencia de mercurio en los alimentos que provienen del mar y de otras fuentes, puso en marcha diversos estudios con el fin de determinar si el uso de amalgamas metálicas está poniendo en riesgo la salud pública.

En cuanto a los resultados, la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que las amalgamas de mercurio eran la mayor fuente de exposición que la población tenía a este metal, ratificado que el mercurio es uno de los diez elementos o compuestos químicos responsables de la mayor causa de problemas a la salud pública en la actualidad.

El  mercurio se disuelve lentamente en nuestra saliva y es absorbido por nuestro cuerpo. Algunas personas con síntomas variados y relacionados con enfermedades de tipo mental que podían ser atribuibles a un envenenamiento por mercurio, experimentan mejoría tras las extracción de sus empastes de amalgama.

Cabe resaltar que países nórdicos como Suecia, Noruega y Dinamarca han prohibido el uso de amalgamas metálicas desde el 2008. Recientemente se  ha empezado a estudiar su prohibición a lo largo y ancho de la Unión Europea en tratamientos para niños menores de 15 años y mujeres en estado de embarazo o periodo de lactancia.

¿Por qué deben sustituirse las amalgamas de mercurio? envenenamiento y otros posibles riesgos

En esencia, el porqué de sustituir las amalgamas de mercurio se basa en el descubrimiento de que este metal pesado puede llegar a afectar gravemente nuestra salud además de contaminar nuestro medio ambiente. De ahí que lograr su prohibición se haya convertido en la misión de muchos gobiernos.

Dependiendo de cual sea su estado o forma química, el mercurio puede afectarnos de maneras diferentes de acuerdo a su concentración y exposición. Actualmente podemos encontrarlo como:

  • Metilmercurio: La forma más tóxica en la que se encuentra este elemento la cual se encuentra mayormente en plantas y animales acuáticos de consumo humano como mamíferos marinos, peces y moluscos.
  • Mercurio elemental: Se habla de exposición al mercurio elemental cuando se inhalan los vapores de este elemento mientras permanece en estado gaseoso. Esto puede ocurrir cuando rompen artefactos que usan mercurio para funcionar, como en el caso de los termómetros y barómetros o se derrama este químico en ambientes poco ventilados, calientes o húmedos. También durante la colocación y extracción de este tipo de empastes.
  • Mercurio en compuestos orgánicos e inorgánicos: Estas dos formas del mercurio pueden encontrarse tanto en animales de consumo humano como en diversos ambientes. Normalmente se encuentran altas concentraciones ya que estos, en un medio acuático, resultan ser de fácil absorción.

A continuación, los riesgos y efectos negativos que trae para nuestra salud el mercurio en sus formas o estados químicos:

  • La exposición al mercurio, incluso en pequeñas cantidades puede afectar el desarrollo intrauterino y las primeras etapas de vida de los embriones, fetos bebés y niños humanos.
  • El mercurio es altamente tóxico para nuestros sistemas digestivo, circulatorio, nervioso e inmune así como para la piel, los riñones, los ojos, el corazón y los pulmones entre otros órganos.
  • El mercurio elemental también puede afectar nuestro cerebro y provocar desórdenes neurológicos como pérdida de la memoria, insomnio, inestabilidad emocional, dolores de cabeza, espasmos, temblores, déficit en funciones cognitivas, perturbaciones mentales, atrofias musculares, alteraciones del lenguaje, dificultades psicomotoras, problemas visuales, etc.
  • La exposición al mercurio en altas concentraciones fácilmente puede causar daños renales, paros respiratorios y posteriormente la muerte. Esto es lo que se conoce como envenenamiento por mercurio.
  • Aunque no hay datos suficientes también se relaciona al mercurio con la aparición del cáncer y por eso la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) ha clasificado al metilmercurio como posible carcinógeno para el ser humano.

La información anterior es un compendio de los estudios e informes que diversos entes ambientales y de salud están realizando debido al Convenio de Minamata sobre el mercurio.
Esta convención fue adoptada por diversos países del mundo en el año 2013 en Kumamoto, Japón. El objetivo principal de este tratado consiste en prevenir y proteger el medio ambiente y la salud humana de las emisiones de mercurio y de sus compuestos derivados.

Si ahora mismo tienes empastes de amalgamas metálicas o de mercurio en tu dentadura y te preocupa su impacto negativo en nuestra salud, visítanos y te comentaremos cómo abordar tu problema y a qué alternativas a los empastes metálicos puedes optar.

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